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| FESTEJO. Ballack, que festeja su gol ante Corea, se perderá la final por acumulación de amarillas. Foto AP. |
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lemania avanzó a su séptima final de un Mundial al derrotar 1-0 a Corea del Sur con otro gol de Michael Ballack, quien por acumulación de amonestaciones no podrá estar en el partido decisivo.
Ballack, quien también había anotado el tanto del triunfo 1-0 sobre Estados Unidos en los cuartos de final, definió el partido a los 29 minutos del segundo tiempo aprovechando el único descuido defensivo que tuvieron los coreanos en todo el partido.
Alemania enfrentará el domingo al ganador del partido de mañana entre Brasil y Turquía, mientras que el perdedor de ese choque jugará el sábado con Corea por el tercer lugar.
Los coreanos tuvieron un primer cuarto de hora en el que pareció que se llevarían por delante a los alemanes. Sus hombres coparon la cancha jugando en bloque, con varios coreanos marcando al rival que recibía el balón, y atacando en grupo.
Alemania pareció desbordada por un equipo coreano que marcaba y abría la cancha, disponiendo de grandes espacios cada vez que sus hombres tenían la pelota, aunque les costaba desequilibrar.
En el arranque el arquero Oliver Kahn tapó dos peligrosos remates de los coreanos, incluido uno a los 8 minutos de Lee Chun-soo que tenía destino de gol. Kahn desvió un balón que se metía abajo, a su derecha, y que alcanzó a manotear al córner.
Pasado el cuarto de hora, sin embargo, Alemania comenzó a ajustar las marcas y a frenar los intentos locales. Impulsados por Dieter Hamann, Bernd Schneider y Christoph Metzelder, sus hombres le tomaron la mano a los coreanos y se adueñaron del mediocampo y del balón. De allí en más el partido se jugó mayormente en la mitad del terreno coreano.
Los alemanes, no obstante, tropezaron con una defensa muy firme, que respondió bien a los centro al área, la principal arma ofensiva del equipo europeo. Se siguió jugando a ritmo intenso, aunque con pocas llegadas a los arcos. Alemania tuvo la pelota, pero Ballack, su armador, fue absorbido por sus marcas y pasó inadvertido.
Alemania tuvo un solo remate al arco en el primer tiempo, de Oliver Neuville, que fue atajado sin problemas por Lee Woon-jae.
Corea recuperó la iniciativa en el complemento y estuvo muy cerca de abrir el marcador en un contragolpe en el que cuatro de sus jugadores enfrentaron a tres alemanes. Pero definieron mal y la jugada se diluyó.
Poco después, cuando Corea jugaba mejor, Alemania contragolpeó a través de Neuville, cuyo centro desde la derecha sorprendió mal parada a la defensa asiática. Ballack, que hasta antonces no se había visto en el partido, pateó desde 15 metros, Lee rechazó el balón y el mismo Ballack tomó el rebote y anotó.
A partir de ahí dio la sensación de que no había manera de modificar el resultado. Porque los alemanes se tiraron atrás y esperaron tranquilos. Mientras que los coreanos, con el poco resto que tenían, empujaron pero sin ideas. Cuando se jugaba tiempo de descuento, Park Ji-sung tuvo el gol del empate en sus pies y tiró afuera casi desde el punto del penal.
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