 |
|
Tiempo estimado de lectura 0'58''
L
a selección española aterrizó hoy en
Madrid después de su paso por el Mundial de fútbol de
2002, en el que cayó en cuartos de final ante Corea del Sur, y lo
primero que hicieron los jugadores fue asistir a una recepción oficial del Rey Juan
Carlos I.
Más de quinientos aficionados ataviados con símbolos
españoles abarrotaron la terminal del aeropuerto de Madrid-Barajas
para recibir entre vítores a la delegación.
No faltaron en el aeropuerto referencias al árbitraje en el choque
ante los surcoreanos del egipcio Gamal Ghandour, al que España culpa
de su eliminación. "Mundial=Estafa", "España es la campeona" o "Nos
han robado la ilusión" fueron algunas de las pancartas exhibidas por
los aficionados.
Recriminaciones aparte, la terminal estalló en aplausos cuando los
jugadores hicieron su aparición. El más aclamado fue sin dudas el
futbolista del Betis Joaquín Sánchez, que erró el penal decisivo en
la tanda que dejó fuera a los españoles contra los coreanos.
"ÅJoaquín, tranquilo, España está contigo!", fue el grito más
coreado.
Del aeropuerto, los internacionales españoles se dirigieron al
Palacio de la Zarzuela, residencia del Rey. El monarca, acompañado
por el resto de la Familia Real, dio ánimos a los futbolistas. "Todos
seguimos estando a vuestro lado", afirmó.
|