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| REVOLEO. Rivaldo festeja su gol, el que abrió el camino al triunfo. Foto AP |
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on un golazo de Rivaldo, otro de Ronaldo y una muy buena espectacular del arquero Marcos, Brasil logró arrancar hoy en Kobe su clasificación a los cuartos de final con un
sufrido triunfo por 2-0 sobre Bélgica. Y algo más: también le vino bien aquel gol legítimo anulado a Wilmots, cuando estaban 0 a 0 en la primera parte.
El gol de Rivaldo, marcado en el minuto 67, abrió camino a la
victoria brasileña, pero fue el de Ronaldo, a los 87 minutos, el
que levantó al público de 40.000 personas en las tribunas para
aplaudir de pie y así exteriorizar un estado de tensión muy grande.
Bélgica y Brasil libraron un duelo táctico, en el que los
brasileños cambiaron su estilo ofensivo por un juego típicamente
"europeo", mientras que los "Diablos Rojos" sorprendieron como un
equipo ordenado, que no demostró temor alguno por enfrentarse a los
tetracampeones mundiales.
El partido arrancó con un susto para Brasil en el primer minuto,
con un veloz ataque belga que Mpenza remató con un disparo que el
portero Marcos desvió con dificultad.
Cinco minutos más tarde, Brasil dió la respuesta a través de un
rápido contragolpe que concluyó con un disparo de pie izquierdo de
Juninho, que pasó a pocos centímetros del poste de De Vlieger.
El técnico brasileño Luiz Felipe Scolari ya daba órdenes para
sus pupilos desde el banco, visiblemente insatisfecho
por lo que veía y, con gestos frenéticos, ordenaba a sus jugadores de
ataque volver atrás para ayudar a la defensa.
Bélgica tuvo las mejores oportunidades de gol del primer tiempo, y
volvió a amenazar al arco brasileño a los 14 minutos, a través de un
cabezazo de Verheyen, antes de que el astro Ronaldo hiciera su primer
disparo, a los 18 minutos, que pasó a pocos centímetros de la
meta belga.
A los 35 minutos, el juez jamaicano Peter Prendergast anuló mal un
tanto de cabezazo del astro Wilmots, alegando falta del delantero
belga sobre su marcador brasileño.
Brasil aumentó la presión en los últimos minutos de la etapa
inicial, y aún logró crear dos oportunidades de gol, a través de
Rivaldo, Roberto Carlos y Ronaldinho Gaúcho, todas desperdiciadas por
falta de puntería.
Tras la pausa, los "Diablos Rojos" sometieron la defensa brasileña
a una presión constante, y tuvieron su primera oportunidad de
abrir el marcador a los 52 minutos, cuando Wilmots superó al
zaguero Lucio y remató con un potente disparo que el
arquero brasileño Marcos logró desviar espectacularmente.
De a poco Marcos ya lucía como la principal figura
del equipo "verdeamarelo", y a los 62 minutos volvió a justificar el
apodo de "San Marcos" que tiene en su país al desviar milagrosamente
otro disparo de Wilmots.
El duelo entre el talento individual y la disciplina táctica
parecía favorecer a Bélgica, pero en el minuto 67 Rivaldo, que hasta
ese momento era una figura apagada, pareció despertarse al recibir un
cruce de Ronaldinho: controló la pelota con el pecho, giró y disparó
de zurda. Gol y tranquilidad.
Bélgica salió entonces en búsqueda del empate, y tuvo una buena
oportunidad en el minuto 77, a través de un disparo del delantero
Sonck, que pasó por encima del arco.
A los 87 minutos, en la única oportunidad que tuvo en el segundo
tiempo, Ronaldo logró cumplir una nueva etapa de su misión en el
Mundial -marcar un gol por partido- al recibir un cruce "bajo medida"
de Edilson y marcar con un disparo potente el tanto que selló la
victoria de Brasil.
La victoria brasileña tuvo testigos ilustres: en las tribunas del
estadio Kobe Wing, estaban el astro David Beckham y sus compañeros de
la selección inglesa, la rival de Brasil en el duelo del 21 de junio,
en Shizuoka, por el pase a las semifinales de Corea/Japón.
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