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E
l partido entre nigerianos e ingleses no pasará a la historia. Los hombres de Sven Goran Eriksson sabían que el empate los clasificaba y tal vez por su juego conservador no fueron capaces de superar a un equipo desmotivado, como el africano, que ya estaba eliminado.
Prueba del mal juego inglés fue que sus propios aficionados, mayoritarios en el Osaka Nagai Stadium, silbaron a su equipo en los últimos diez minutos.
Entre las pocas ocasiones en que Inglaterra se decidió a probar suerte en el primer tiempo, se puede destacar un disparo de Paul Scholes desde fuera del área en el minuto 43, que fue tocado por Enyeama y pegó en el travesaño.
Inglaterra, pese a dos malos partidos ante Suecia (1-1) y Nigeria (0-0), hizo valer para su clasificación la inesperada victoria sobre los favoritos del grupo y también del Mundial, que fueron eliminados.
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