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inston Parks, a cuatro minutos del final, prolongó el sueño de clasificarse de Costa Rica, que empató ante Turquía, que necesitará un empate contra Brasil que ya está en octavos, para acceder a la segunda ronda del Mundial 2002.
Parks, un juvenil que con su actuación en el Mundial sub'20 de Argentina se ganó el fichaje por el Udinese italiano, el pasado año, revolucionó una selección que hasta ese momento, había errado muchos goles.
Porque al equipo de Alexandre Guimaraes le había faltado quien supiese cómo desequilibrar a Rustu Recber.
Ambos pudieron darse por satisfechos con el empate al descanso, porque si Turquía llegó con más asiduidad al área rival, fue Costa Rica la que gozó de la mejor ocasión. Costa Rica pudo concluir con ventaja la primera parte, si Walter Centeno hubiese aprovechado, en el minuto 32, un buen pase al borde del área. Tras internarse, envió el balón por encima del arco de Rustu Recber.
Fue Turquía, sin embargo, la que rompió el partido en la segunda parte, cuando decidió irse hacia arriba con todo, presionó con más fuerza y dispuso de ocasiones más claras, sobre todo un par de ellas desaprovechadas en los primeros minutos por Hakan Sukur.
El equipo de Alexandre Guimaraes, que tuvo más espacios y pudo marcar por medio de Ronald Gómez (m.50), se encontró en desventaja por una jugada desafortunada, un fallo de concentración que permitió que Emre Belozoglu recogiera al borde del área una pelota bajada por Hasan Sas, y así pudiera definir.
Jugó desde ese momento el equipo de Guimaraes en el campo turco y tuvo tantas ocasiones para empatar como poca puntería, por lo que el técnico costarricense decidió cambiar la cara del equipo. Hizo entrar a Hernán Medford y, diez minutos después, a Steven Bryce y Winston Parks, en busca de mayor poder ofensivo. Y lo encontró, a través del propio Parks, cuando ya parecía estar escrita la derrota de Costa Rica.
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