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E
l volante inglés David Beckham saborea todavía la resonante victoria del viernes sobre Argentina por 1-0, con un gol suyo de penal, que le servió para vengarse de la expulsión sufrida hace cuatro años justamente contra la Selección. "La verdad, todos los ingleses patearon el penal conmigo", admitió.
Beckham reveló que la imágenes de aquella expulsión, que le convirtieron ante la opinión pública en responsable de la derrota final de Inglaterra, que cayó en los penales tras empatar (2-2), le vinieron cuando iba a ejecutar el penal en Sapporo. "Como nación futbolística, ese momento estaba hecho para nosotros. Estuvimos esperando mucho tiempo y fue bonito que llegara", dijo Beckham.
"Todavía no nos hemos clasificado y no podemos ser complacientes. No debemos sentarnos como hicimos contra los suecos en la segunda parte o tendremos problemas. Tenemos que luchar porque nos jugamos mucho y tenemos mucho que perder", destacó el volante.
"Es definitivamente más lindo que la victoria por 5-1 ante Alemania (en Múnich en la fase de clasificación). No hay duda de ello. Hay demasiada historia entre estos dos equipos y fue estupendo superar lo anterior con esta última página", dijo.
"No sé realmente lo que me vino a la mente en el momento del penal. Aparecieron imágenes de hace cuatro años, especialmente cuando la pelota tocó la red", explicó. "Hubo un momento infernal. Tuve que respirar profundo e incluso paré de respirar. Fue un instante realmente emocionante y fue lindo para los aficionados".
Ahora a Inglaterra le basta un punto para clasificarse en el último partido contra Nigeria, el miércoles, y Beckham, igual que su entrenador Sven Goran Eriksson, no quiere que sus compañeros se confíen.
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